
Y olvidé aquello que una vez pensaba
que nunca acabaría, nunca acabaría
pero sin embargo terminó
Martín Palermo ni había nacido cuando la banda ‘Vox Dei’ grabó su éxito “Presente”. Así vivió él, disfrutando cada momento. Pero los hinchas creímos que sería eterno. Jamás se quedó con su pasado ni se durmió en los laureles y siempre, absolutamente siempre, se levantó después de golpes duros. Golpes que a muchos hubiesen noqueado pero que a él le dieron más fuerza para seguir adelante. No sólo a lesiones me remito como pueden ser dos roturas de ligamentos cruzados o que se te caiga la pared de una tribuna festejando un gol. Tampoco de las sólo futbolísticas, recordando los tres penales errados en un mismo partido o alguna final perdida, por ejemplo. Hablo, también, de perder un hijo.
Ole ole ole ole ola, Martín Palermo no se olvida nunca más
Sólo con ese pantallazo se puede apreciar que la carrera y la vida de Palermo estuvo llena de condimentos que lo convierten en alguien especial.
Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir, los goles de Palermo que ya van a venir
En más de una ocasión me hizo largar una lágrima desde mi ojo hasta el suelo. Sentir mi corazón feliz, mi mente confundida y mis ojos mojados. Es por eso que no tengo más que un eterno gracias para él.
Muchas gracias Palermo, muchas gracias Palermo, muchas gracias Palermo, muchas gracias Palermo, vos nos diste los goles, vos nos diste alegrías, lo que hiciste por Boca no se olvida en la vida, no se olvida en la vida
Gracias por tantos goles: por los de izquierda, los de derecha, los de cabeza, los de penal, los de taco, de chilena, de mitad de cancha, de afuera del área, con las dos piernas, de rebote, en la línea, de emboquillada, los del superclásico, los de las finales, los de los récords, los imposibles, el de las muletas. Gracias por todos y cada uno de ellos. Porque probablemente cuando llegue el día de mi muerte no exista jugador en la tierra que me haya hecho gritar tantos goles.
Ole le, ola la, Palermo es de Boca, de Boca no se va
Fui testigo de las lágrimas que hizo derramar con sus cientos de pases a la red y de los gritos descontrolados que aún hoy retumban en mis oídos. Me cansé de ver a los hinchas, propios y ajenos, mirando al cielo preguntándose cómo hizo ese gol o hasta cuándo seguiría haciéndolos. Esperé una eternidad para ver entrar la pelota después de un cabezazo de casi
Paleeeeeeeeeeeermo, Paleeeeeeeeeeeermo

2 comentarios:
Muy buena nota lucas. Excelente estrofa la enunciada por Vox Dei para describir lo que siente el hincha de boca ante el retiro de su maximo goleador, ese que le dio innumerables alegrias. Vos sabes que para mi es un burro y que varias veces tuvo la ayuda divina para hacer goles insolitos pero el Loco siempre supo reinventarse para suplir su falta de tecnica. A Martin se lo va a echar de menos. Es un emblema del futbol argentino. Es el mejor cabeceador que vi en mi vida y ni hablar de su olfato goleador para estar siempre ahi en la red. Emotiva despedida que conmueve a cualquiera, sin importar de que club seas hincha. Me encantaria que cada club pueda hacerle una despedida a sus idolos como la que le hizo ayer Boca a Palermo: un tipo que aun siendo hincha confeso de otro equipo dio TODO por Boca. Adios Martin Palermo: el Titan que sufrio las peores degracias (la muerte de un hijo, 2 roturas de ligamentos, que se te derrumba un muro sobre tu pierna destrozandotela) pero el con su actitud indestructible supo encararlas y sobreponerse a ellas. Ojala todos tomemos su ejemplo!
Excelente,clarísima la descripción de este personaje que parece haber salido de un poema del romanticismo, de esos que reivindican el pasado de la mitología griega, los mitos, que superan cualquier explicación racional, que traída al presente se pueden escuchar 800 teorías sobre la falta de movilidad para un delantero, la torpeza, lentitud, y tantas otras ecuaciones que este tipo rompió, mostrándo que equivocados esaban esos iluministas racionales, que no creían en los mitos, en lo inexplicable.
Me acuerdo una noche en Mar Del Plata, estaba en la popular y el ciclón hacía lo que mejor sabe hacer: ganarle a Boca. Además lo había dado vuelta, era un fiesta. Todo redondo: vacaciones con amigos, popular azulgrana, partidazo con la fricción de una final por los puntos.... En el último minuto de descuento este personaje me la arruinó con un cabezazo. ja, a cuántos le habrá pasado.
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